Por fin lo
hice, por fin me pude ver el 50 aniversario de la serie de ciencia ficción por
excelencia,
¿Qué? ¡No! ¡No
hablo de Star Trek! Todavía faltan tres años para eso. No, me refiero a la
serie no sólo de ciencia ficción más larga, sino también a la serie británica más
larga en la historia: “Doctor Who”.
Doctor Who
nos narra las aventuras de un ser alienígena de apariencia humana llamado “El
Doctor”, quien se la pasa viajando por el espacio y en el tiempo y encontrándose
con más de algún peligro hacía algún planeta (casi siempre la tierra), y por su
naturaleza bienhechora termina salvando el día. En sus aventuras, casi siempre
es acompañado por… bueno, acompañantes que sirven para identificarnos con ellos
en este mar de conceptos extraños.
Entre las
cosas que hacen destacar a esta serie (además de buenas, actuaciones, muy buenos
guiones y efectos especiales… de este mundo) es la iconografía que ha logrado;
el Doctor y sus acompañantes, viajan en una Tardis (Time And Relative Dimension
In Space, o Tiempo Y Dimensión Relativa En Espacio) una nave espacial/maquina
de tiempo que se adapta a cualquier lugar al que visite, es decir, si viaja a la
antigua Grecia, se hace ver como una estatua, si va al Japón actual, se ve como
una máquina expendedora y si va… digamos a Londres en 1963, se ve como una caja
de policía (como una cabina telefónica, pero para la policía en Gran Bretaña en
esos tiempos); que debido a daños en la nave (falta de presupuesto) siempre se
ve así.
Otra cosa
importante es el actor del protagonista, al tener cincuenta años la serie, el
actor que ha representado al Doctor, ha cambiado ya doce veces. Cosa que
explican con un proceso llamado regeneración. El Doctor al ser dañado de
gravedad, empieza un proceso que regenera todas sus células al mismo tiempo,
pero al no tener un patrón que seguir, su cuerpo cambia completamente, junto
con su actitud un poco, pero sigue siendo la misma persona.
Además está
el hecho de que al viajar en el tiempo y espacio, puede tener todo tipo de aventuras,
las que a los escritores se les ocurran. ¿Una historia western? ¡Claro! ¿Por qué
no? ¿Aliens?, por supuesto. ¿Historia de terror donde estatuas te atacan y
rompen el cuello y la única manera de defenderse es estar viéndolas constantemente
sin parpadear, porque cuando no las vez se mueven? Eh… si.
Por esto y
mucho más adoro esta serie nerd a más no poder y el hecho de que sea tan
popular en varios países (no en México, lamentablemente) me hace feliz. Feliz
aniversario, Doctor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario